Las voces de la operación relámpago
Cuando planté algodoncillo hace muchos años, no imaginaba que hacerlo cambiaría mi manera de ver la vida.
Cuando planté algodoncillo hace muchos años, no imaginaba que hacerlo cambiaría mi manera de ver la vida. Por supuesto, llegaron las mariposas monarca y quedé maravillada. Desde entonces, cada verano llegan volando, se reproducen y, para finales de septiembre, ya se marcharon, pero ¡cada verano las recibo con los brazos abiertos! Me han enseñado mucho sobre la naturaleza, la vida y la muerte, y me han recordado la fragilidad del planeta en que vivimos.
Celebro en silencio cada vez que encuentro huevos, orugas y crisálidas, y me entristece cuando mueren y no logran llegar a la etapa adulta. Mientras las mariposas permanecen aquí, procuro recopilar datos todos los días con la mayor precisión posible antes de enviarlos a Mission Monarch. Me apasiona tratar de proteger y ayudar a estos hermosos insectos y espero sinceramente que mi aportación, por pequeña que sea, contribuya de alguna manera ante la enorme magnitud de esta tarea.
Esta cita ha sido traducida del idioma original, el inglés.
Nota: Los testimonios de las personas participantes se editaron ligeramente por motivos de extensión y claridad, así como para eliminar referencias a ubicaciones específicas.