Redes comunitarias de manejo integrado del paisaje para la resiliencia climática

Concluido manejo integrado del paisaje

Antecedentes

Asentadas en áreas naturales protegidas de dos corredores ecológicos en zonas tropicales en el sur-sureste de México de gran importancia para la conservación de la biodiversidad, numerosas comunidades rurales e indígenas se encuentran en condiciones de alta vulnerabilidad social y ambiental, dado el incremento de la intensidad y frecuencia, en años recientes, de fenómenos climáticos extremos, como incendios forestales, lluvias y vientos intensos, inundaciones y sequías. Asimismo, las presiones antropogénicas a los ecosistemas derivadas de prácticas agrícolas y ganaderas no sustentables (que constituyen los principales medios de vida comunitarios), sumadas a conflictos territoriales prevalecientes, han provocado pérdida y fragmentación del hábitat, erosión y cambios de uso de suelo que limitan o alteran servicios ecosistémicos fundamentales para hacer frente a los fenómenos climáticos extremos en la región. Como consecuencia, se han generado mayores pobreza y desigualdad.

El proyecto se propone incrementar la resiliencia ante eventos climáticos extremos de seis comunidades rurales de los municipios de Centla, en Tabasco, y Cintalapa, en Chiapas, México, mediante la implementación de soluciones basadas en la naturaleza y la conformación de redes territoriales articuladoras para la gestión local del riesgo climático. La idea es aprovechar prácticas y conocimientos locales para la adaptación, así como acciones comunitarias de restauración, conservación y manejo integrado del paisaje que algunos grupos han puesto ya en marcha, con elementos de restauración ecológica, manejo integral del fuego e implementación de sistemas silvopastoriles que se traducen en una mayor conectividad ecológica, medios y condiciones de vida incrementados, y conocimientos y prácticas locales preservadas. El modelo se caracteriza por una visión de participación comunitaria y gobernanza local a través de redes comunitarias y de la vinculación con autoridades gubernamentales, y se basa en la impartición de talleres para el fortalecimiento de capacidades locales en gestión del riesgo climático, sistemas de alerta ante fenómenos extremos y prevención de desastres.

Metas

  • Integrar a las seis comunidades locales participantes en un sistema intercomunitario de redes de alerta temprana para prepararse y responder efectivamente ante fenómenos climáticos extremos.
  • Capacitar a 160 líderes comunitarios en la implementación de estrategias locales de preparación, respuesta y adaptación ante eventos climáticos extremos por medio de soluciones basadas en la naturaleza.
  • Completar y actualizar dos planes de adaptación y gestión de riesgos climáticos, a fin de impulsar su implementación.
  • Producir 120,000 plantas al año en el vivero comunitario para reforestación del municipio de Cintalapa.
  • Implementar prácticas de manejo silvopastoriles en 150 hectáreas en Cintalapa.
  • Generar y dar mantenimiento a un total de 25 kilómetros de brechas cortafuego para protección ante incendios forestales de zonas de manglar restauradas/conservadas en Centla.
  • Restaurar 30 hectáreas de manglar con participación comunitaria en Centla, a sumarse a otras 50 hectáreas en proceso de restauración.
  • Capacitar y equipar dos brigadas comunitarias de prevención de incendios forestales en Centla.
  • Integrar cinco fichas de identificación y análisis de riesgos para otras tantas soluciones basadas en la naturaleza a implementarse como parte del proyecto.
  • Documentar diez prácticas locales relevantes, con enfoque de soluciones basadas en la naturaleza.
  • Elaborar 15 productos de comunicación para difundir estrategias de adaptación basada en la gestión sostenible de ecosistemas.
  • Motivar y lograr el compromiso de cien líderes comunitarios que participan y comparten en diversos encuentros e intercambios de prácticas y conocimientos locales para la resiliencia climática.
  • Documentar diez lecciones aprendidas en torno a la implementación del modelo de redes comunitarias de manejo integral del paisaje para la resiliencia climática.

Actividades principales

  • Diseño e implementación de cuatro talleres de capacitación en gestión local del riesgo ante fenómenos climáticos extremos a partir de soluciones basadas en la naturaleza.
  • Diseño e implementación participativa de un sistema intercomunitario de redes de alerta temprana ante fenómenos climáticos extremos.
  • Facilitación de espacios de diálogo y concertación con las autoridades municipales para la construcción de acuerdos que acompañen e impulsen la instrumentación de los planes de adaptación y gestión de riesgos climáticos.
  • Mantenimiento y consolidación del manejo de un vivero forestal comunitario.
  • Reforestación comunitaria de 50 hectáreas con especies forestales y forrajeras nativas y adaptables a la variabilidad climática.
  • Mantenimiento, y en algunos casos creación, de un total de 25 km de brechas cortafuego para protección ante incendios forestales de zonas de manglar restauradas y conservadas en Centla.
  • Limpieza de canales y restauración —con participación comunitaria— de 30 hectáreas de manglar para prevención de inundaciones.
  • Impartición de dos talleres de capacitación en manejo integrado del fuego, así como dotación de equipo básico de protección a brigadas comunitarias.
  • Aplicación, en las obras y acciones implementadas, de fichas de identificación y análisis de riesgos.
  • Documentación de cuando menos diez prácticas comunitarias basadas en el conocimiento local para la resiliencia climática desde la conservación y el manejo de los ecosistemas.
  • Elaboración de materiales de comunicación social en torno a las prácticas seleccionadas, en formatos gráfico (10) y audiovisual (5), con criterios de pertinencia cultural y perspectiva de género, dirigidos a comunidades locales, y para difusión en espacios públicos comunitarios y medios digitales.
  • Dos encuentros de aprendizaje horizontal e intercambio de experiencias y prácticas locales para la adaptación al cambio climático.
  • Realización de cuando menos un taller participativo de sistematización de experiencias con el propósito de identificar las principales lecciones aprendidas y buenas prácticas del proceso.

Resultados 

  • Capital social comunitario incrementado para prepararse, responder y adaptarse ante los eventos climáticos extremos en el territorio.
  • Conectividad ecológica y manejo integrado del paisaje fortalecidos mediante implementación de sistemas silvopastoriles, restauración ecológica estratégica y manejo integral del fuego.
  • Conocimientos y prácticas locales preservadas, difundidas y con efectividad mejorada ante contextos de cambio climático.