Poeh Povi, El Camino de las Flores: colectivo campesino indígena matriarcal
@ Flowering Tree
Antecedentes
A raíz de la actual crisis climática, y en particular dados los efectos provocados por incendios forestales y la prolongada sequía en nuestra región, resulta vital que nuestras comunidades integren enfoques interdisciplinarios para crear espacios seguros donde almacenar y tener acceso a semillas de variedades autóctonas y de flores silvestres. Los santuarios de semillas ayudan a proteger la soberanía de nuestras semillas tradicionales que, como pueblos originarios, nuestros antepasados han resguardado durante generaciones. Los eventos meteorológicos y climáticos extremos acentúan la necesidad de mejorar el hábitat del que dependen las especies polinizadoras en beneficio de los servicios de polinización, así como de regenerar los hábitats afectados por los incendios forestales que dificultan o impiden la obtención de alimentos silvestres y la recolección de semillas de plantas medicinales y alimenticias de relevancia cultural. Cinco agricultoras indígenas establecerán áreas de siembra dedicadas al cultivo de especies propicias para los polinizadores con el fin de recolectar semillas en entornos ribereños, alpinos, de alto desierto y de cañón en los pueblos de Santa Clara, Taos, Cochiti y Vadito, en Nuevo México. Las semillas se recolectarán en los momentos adecuados, de manera que puedan almacenarse en santuarios de semillas creados con métodos tradicionales —que incluyen el uso de arcilla y materiales naturales—, y después compartirse con miras a aumentar la diversidad y la seguridad de las semillas.
Metas
Proteger los hábitats de polinizadores y preservar las semillas autóctonas son dos oportunidades que vislumbramos no sólo para proteger nuestra tierra y cultivos tradicionales, sino también para empoderar a nuestras comunidades con el fin de impulsar soluciones innovadoras encaminadas a mitigar los impactos del cambio climático y adaptarse a sus efectos. Nuestras iniciativas ayudarán a subsanar las carencias o dificultades que las comunidades y sus integrantes —desde jóvenes hasta personas ancianas o mayores— enfrentan para crear sus propios hábitats de polinizadores y santuarios de semillas. En ese sentido, se impartirán talleres educativos y se proporcionarán materiales de apoyo y una comunidad de apoyo. La educación es el camino más eficaz hacia el empoderamiento y nosotras —como colectivo indígena, matriarcal y agricultor— tenemos conocimientos que deseamos transmitir a la siguiente generación.
Actividades principales
Este proyecto tiene como objetivos: plantar, cultivar, cosechar y almacenar semillas nativas para la regeneración de paisajes afectados por incendios forestales; restaurar los hábitats de polinizadores; investigar y probar distintos materiales para los santuarios de semillas, y desarrollar mejores prácticas con miras a compartirlas con nuestras comunidades.
Resultados previstos
Entre los resultados que pretendemos obtener se incluyen la creación de santuarios de semillas en Santa Clara, Taos, Cochiti y Vadito, Nuevo México; la organización de jornadas de campo en cada lugar, en las que participen integrantes de las comunidades indígenas, con el propósito de recolectar, tratar y posteriormente esparcir semillas para la regeneración de los hábitats de polinizadores y espacios de cultivo de las propias comunidades; la facilitación de kits de apoyo, con herramientas, recursos y materiales para lograr la soberanía de semillas; la creación de un sitio web donde compartir el proceso del proyecto, las lecciones aprendidas e información sobre las distintas plantas cultivadas en cada lugar; la compilación de una antología de las mejores prácticas desarrolladas en cada lugar, con plantillas adaptables que incluyan —de manera adecuada— diversas perspectivas culturales, y la realización de presentaciones en conferencias y eventos locales, regionales y nacionales.
Este proyecto beneficiará a las poblaciones indígenas —integrantes de todas las edades, desde jóvenes hasta personas ancianas— de los pueblos de Santa Clara, Taos, Cochiti y Vadito, al lado de pueblo de Picuris, en Nuevo México. Nuestra labor de difusión comunitaria —que comprende jornadas de campo en cada lugar, con participación presencial— estará dirigida a toda la población de las comunidades. Asimismo, queremos asegurarnos de estar apoyando a nuestras personas mayores, para que cultiven y mantengan sus propios hábitats de polinizadores y también para que transmitan sus conocimientos a la próxima generación de guardianes indígenas.

