Sesión 21-02 del CCPC: Manejo sustentable de las aguas transfronterizas: cómo construir colaboraciones exitosas
El aire, la tierra y el agua forman parte intrínseca de los componentes básicos de la vida. Garantizar la calidad y gestión adecuada de estos recursos resulta crucial para proteger a las comunidades, los ecosistemas naturales, las especies y la salud de nuestros ciudadanos, así como mejorar su capacidad de resiliencia y promover una prosperidad económica sustentable.
A pesar de los vastos recursos de agua dulce con que cuenta América del Norte, la seguridad hídrica de la región en su conjunto se ve afectada por diversos problemas medioambientales y de sustentabilidad. El aumento en la magnitud y frecuencia de las sequías, la deforestación, los incendios forestales y las inundaciones; los cambios en las condiciones climatológicas; la liberación de sustancias químicas tóxicas en las aguas superficiales; el agotamiento de las aguas subterráneas; el vertido de plásticos y la filtración de nutrientes y nuevos contaminantes en las fuentes de agua, y años de cambios en el uso del suelo son todos factores que repercuten de forma directa en la cantidad y la calidad del agua. Como resultado, tanto la capacidad de satisfacer la demanda de un suministro de agua de alta calidad para una población creciente como la disponibilidad de este recurso para sectores económicos clave (agricultura, industria, energía y transporte, por ejemplo) se ven amenazadas.
Los recursos de agua dulce coinciden en algunos casos con las fronteras políticas, pero independientemente de que haya —o no— una correspondencia entre las líneas fronterizas y los cursos o cuerpos de agua, lo cierto es que las actividades que se realizan a ambos lados de las fronteras tienen un enorme impacto en las comunidades que dependen de dichos recursos. El manejo sustentable de las aguas transfronterizas requiere, por ende, la cooperación internacional en los ámbitos local, microrregional y nacional, sobre todo en las zonas más vulnerables a los impactos del cambio climático y allí donde el agua ya escasea. Más aún, para que la seguridad hídrica pueda abordarse a escala subcontinental es preciso que la toma de decisiones se realice de forma colaborativa, de manera que se impulse una gestión sustentable de los recursos hídricos y se garantice el acceso al agua potable.