Acerca de este proyecto

Situación actual: Concluido
Plan Operativo: 2011-2012

Los pastizales de América del Norte son una de las regiones ecológicas más valiosas, pero también una de las más amenazadas del subcontinente. Extendiéndose desde Saskatchewan hasta Chihuahua, figuran hoy entre las áreas agrícolas y ganaderas más grandes del planeta, de manera que menos de 20 por ciento de los pastizales nativos de América del Norte permanecen intactos y ni siquiera tres por ciento de su superficie se encuentra en áreas protegidas.

Sus pastos altos y cortos revisten gran relevancia, pues constituyen forraje para el ganado y hábitats para especies nativas. También mejoran la conservación del agua y secuestran grandes cantidades de carbono cuando no se encuentran sometidos a factores de presión como el fuego y la sequía. Los pastizales son el único hábitat contiguo compartido por los tres países, lo que da lugar a conexiones vitales para las aves nativas y migratorias de América del Norte, así como para muchas otras especies amenazadas. Sin embargo, la agricultura y la ganadería han transformado de manera significativa esta región ecológica en toda su zona de distribución, por lo que se requiere la cooperación trilateral para implementar estrategias de conservación que conecten los principales hábitats de pastizales.