Acerca de este proyecto

Situación actual: Concluido
Plan Operativo: 2011-2012

Los peces no tienen pasaporte: atraviesan libremente las fronteras, recorriendo —en ocasiones a grandes distancias— zonas de desove, cría y alimentación de las que dependen. Y, aunque muchas veces resulta difícil observar a los peces y otros animales marinos y medir sus poblaciones, sabemos que la mayoría de las especies ocupan ciertas zonas del océano a lo largo de su vida. Algunas de estas zonas vitales se han designado como áreas marinas protegidas (AMP), reservadas para ayudar a restablecer y mantener la salud de los océanos y aliviar la presión de factores de deterioro como la pesca, la destrucción de hábitats y la contaminación. En conjunto, estas AMP pueden constituir redes de zonas clave interconectadas y servir de refugio para diversas especies en sus distintas etapas de vida.