ANTECEDENTES

Al reducir el consumo de energía y desviar fondos de la producción de combustibles fósiles hacia la generación de alternativas renovables, estamos dando un paso fundamental en la creación de una comunidad más sana y económicamente más perdurable. Además de los beneficios inmediatos que genera la reducción de costos por concepto de servicios públicos, las mejoras obtenidas a largo plazo van desde la mitigación de emisiones de carbono y otros contaminantes tóxicos, hasta la conservación de los recursos hídricos y una salud pública mejorada. Una vez instalados, los sistemas solares constituyen una protección contra el aumento en las tarifas eléctricas y simultáneamente generan electricidad de manera sustentable.

Es vital asegurarnos de que los beneficios que una economía de energía limpia aporta en términos económicos, ambientales y comunitarios se pongan a disposición de comunidades tradicionalmente menos favorecidas. Una forma de fortalecer la conciencia ciudadana y llevar los beneficios de la energía solar a estas comunidades, históricamente desprovistas de los servicios adecuados, es mediante la implementación de soluciones a base de energía solar en los centros comunitarios, ubicados en el corazón de estas comunidades. Eficaces, altamente visibles y con diseños pedagógicos, los sistemas solares instalados en centros comunitarios sirven para fortalecer la conciencia ciudadana, fomentar la inversión en alternativas de energía renovable e impulsar la proliferación de soluciones solares a gran escala. Los centros comunitarios que se encuentran en comunidades históricamente desatendidas y que cuentan con energía solar demuestran que, lejos de tratarse de una solución centrada en el medio ambiente y orientada al segmento de más altos recursos de la población, constituye una opción tangible, palpable y eficaz para todas las comunidades. La energía solar, en particular la generada de forma descentralizada, tiene el potencial de democratizar nuestros sistemas de generación de energía.

Algunas organizaciones sin fines de lucro han fijado límites en el porcentaje de sus presupuestos de operaciones que pueden destinar a los servicios públicos. Tewa Women United, Zona Del Sol, Youth Works y Homewise son organizaciones comunitarias que prestan servicios sociales cruciales en las áreas de salud, educación y vivienda a miembros de la población minoritaria y de bajos recursos en la región norte de Nuevo México. La instalación de sistemas solares en estos centros comunitarios generará ahorros inmediatos en las facturas de servicios públicos que pueden encauzarse a la prestación de servicios, amén de fortalecer la conciencia entre visitantes y clientes y reducir la dependencia de electricidad a base de carbón a favor del aprovechamiento de los abundantes recursos solares de Nuevo México —sin consecuencias adversas en la salud.

METAS

Estamos recabando fondos para poner en marcha dos proyectos de energía solar para dos organizaciones sin fines de lucro en el norte de Nuevo México como parte de nuestro proyecto Sol y No Carbón, orientado a organizaciones sin ánimo de lucro. Estos proyectos a base de energía solar tienen como propósito aumentar la autosuficiencia y perdurabilidad económica de entidades que prestan servicios comunitarios vitales, así como demostrar los beneficios y escalabilidad de la solar como una fuente de energía alternativa en el suroeste de Estados Unidos. New Energy Economy considera la proliferación de la energía solar como un paso fundamental en la creación de un Nuevo México saludable y sustentable. Este proyecto cumple con las prioridades estratégicas de la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA) en el área de cambio climático y economías bajas en carbono al acercar la eficiencia energética y la energía renovable a escala comunitaria a organizaciones locales sin fines de lucro que atienden a jóvenes, poblaciones autóctonas y familias trabajadoras. Estos proyectos de energía solar contribuirán, asimismo, al desarrollo económico local y servirán de modelo para educar y dotar de capacidad de gestión a las comunidades con resultados tangibles que contribuirán a alcanzar un mayor conocimiento y respaldo para la puesta en marcha ulterior de soluciones energéticas solares.

ACTIVIDADES PRINCIPALES

Antes de llevarse a cabo la instalación a escala comunitaria de los sistemas de generación eléctrica a base de energía solar, cada una de estas organizaciones sin fines lucrativos recibirá una evaluación sobre eficiencia energética, así como información sobre mejoras prácticas en términos de eficiencia. Una celebración entre los miembros de la comunidad, luego de instalarse cada sistema de energía solar, permitirá fortalecer la conciencia ciudadana. El desarrollo de la capacidad comunitaria se enriquecerá mediante actividades de capacitación y divulgación entre personal e integrantes.

Cada centro comunitario sin fines de lucro participante seguirá una ruta de proyecto establecida, conformada por seis etapas básicas:

  1. aprobación del proyecto por parte de las autoridades competentes;
  2. una evaluación preliminar de la comunidad en cuestión;
  3. distribución de información en materia de eficiencia energética, energía renovable y oportunidades económicas relacionadas;
  4. la instalación de un sistema de generación eléctrica solar a escala comunitaria, lo que incluye un monitoreo por computadora, en tiempo real, y señalización informativa;
  5. una celebración en la que participe toda la comunidad, y
  6. integración del sistema energético en la programación para mantener una educación continua entre los miembros de la población. Los avances logrados en estas seis etapas servirán para evaluar la puesta en marcha del proyecto.

RESULTADOS

Los dos sistemas de energía solar generarán aproximadamente 70,000 kilovatios-hora (kWh) al año de electricidad; redundarán en ahorros de 100 por ciento en las facturas de electricidad (y cabe la posibilidad de que la energía solar se venda e integre a la red eléctrica, lo que la convertiría en un generador de ingresos netos); conservarán 3.79 millones de litros de agua que no se utilizarían en las turbinas de las centrales eléctricas a base de carbón, y eliminarán 2.27 millones de kilogramos (5 millones de libras) de contaminantes de carbono que, de lo contrario, se habrían liberado a la atmósfera como resultado de la generación de electricidad a base de combustible fósil. Los recursos que se habrían gastado en las facturas de servicios públicos se destinarán ahora a programas y servicios comunitarios vitales. Los eventos para celebrar la instalación de sistemas solares, aunados a campañas positivas en los medios de comunicación y la implementación de programas y distribución de materiales educativos en los centros comunitarios, servirán para exponer soluciones de energía solar a cuando menos tres mil miembros de estas comunidades cada año.

UBICACIÓN GEOGRÁFICA DEL PROYECTO

Actualmente 60 por ciento de las necesidades energéticas de Nuevo México se satisfacen mediante la combustión de carbón, con los efectos adversos que ello supone para nuestra economía, medio ambiente y salud. Los contribuyentes de Nuevo México pagan cerca de 360 millones de dólares anuales por concepto de electricidad generada a partir de carbón. Por otro lado, esta entidad goza de uno de los mayores potenciales para la generación de energía solar del país y podría asumir una posición de liderazgo a escala nacional en la transición de una economía basada en combustibles fósiles a una de energía limpia en Estados Unidos.