Antecedentes

Este proyecto atiende la necesidad de vincular a las personas —en las primeras etapas de su vida— tanto con sus ecosistemas como con las culturas autóctonas de la región. Múltiples investigaciones han demostrado que jugar al aire libre en áreas naturales contribuye a la salud física y emocional de los niños, les ayuda a comprender la importancia de preservar la biodiversidad ecológica y estimula su aprendizaje sobre conceptos ambientales. Asimismo, este proyecto busca aumentar la capacidad de los adultos, sobre todo docentes, pero también en el ámbito familiar, para construir, preservar e interactuar en espacios naturales, amén de respetar a las culturas indígenas por su manera de convivir con la tierra y sus recursos.

Metas

  1. Mejoramiento del medio ambiente: Recrear un pastizal nativo, con la mayor biodiversidad posible.
  2. Educación: Entender con mayor profundidad la cultura de las comunidades autóctonas.
  3. Educación: Modelizar procesos de aprendizaje experimental en un espacio naturalizado.
  4. Difusión y compromiso: Lograr el interés y la participación de los miembros de la comunidad.

Actividades principales

Organizar talleres de planeación con expertos locales y personas interesadas; celebrar sesiones de preparación del terreno, siembra y composición del espacio con expertos locales y miembros de la comunidad; invitar a niños, personal docente, aspirantes a maestros y profesores universitarios a visitar el jardín, observar a los niños jugar y advertir las ventajas de la diversidad ecológica; elaborar un video sobre la creación del jardín y los niños jugando en sus espacios, así como organizar eventos para voluntarios y participantes.

Resultados

Un espacio lúdico natural al aire libre, que recrea el hábitat de pastizales nativos e incluye elementos de las culturas autóctonas de la región; un espacio de enseñanza para aspirantes a maestros y de demostración para docentes en servicio; un video sobre la creación del jardín y su utilización; un sitio web dedicado al jardín, con materiales de apoyo y sugerencias en cuanto a actividades; mayor capacidad para crear espacios lúdicos naturales para la infancia y el interés en ello, así como un mayor entendimiento de la relación de las comunidades indígenas con la tierra y sus recursos.