ANTECEDENTES

La invasión de tamariscos a lo largo del río Dolores constituye un problema grave —y especial foco de atención para quienes gestionan los recursos— debido a sus patrones de crecimiento extensivo que pueden desplazar a la vegetación nativa y afectar la salud y sustentabilidad de estas comunidades vegetales. Las desviaciones del agua realizadas de tiempo atrás han alterado los regímenes de flujo tradicionales y desviado gran parte de la corriente de la cuenca del río Dolores hacia la del río San Juan, en el suroeste de Colorado.

Como resultado, las condiciones que propician una comunidad natural de plantas riparias en el río Dolores se han modificado drásticamente. La salud de estas comunidades vegetales es vital, ya que protegen la calidad del agua, brindan un hábitat para la vida silvestre, ofrecen importantes oportunidades recreativas y pueden albergar prácticas de pastoreo sustentables.

METAS

La alianza DRRP se plantea las siguientes metas quinquenales:

ACTIVIDADES PRINCIPALES

Dar tratamiento a los tamariscos y plantar especies nativas en tierras tanto privadas como públicas a lo largo de la cuenca del río Dolores. Se capacitará a adultos jóvenes de la región y se les involucrará en las labores de restauración de la cuenca, a fin de enriquecer la participación comunitaria. El proyecto planea esfuerzos de recuperación de 830 hectáreas ribereñas del río Dolores, desde la presa McPhee hasta la confluencia con el río Colorado (280 kilómetros) en 2014, con un costo proyectado de 3.7 millones de dólares.

RESULTADOS

La cuenca del río Dolores estará dominada por vegetación nativa y las amenazas del tamarisco se habrán mitigado; las superficies riparias de la cuenca tendrán un funcionamiento cada vez más natural, serán autosuficientes y diversas, y su resiliencia aumentará con el tiempo. Los jóvenes de la región realizarán una significativa labor de restauración en su “patio trasero”, al tiempo que adquieren experiencia y recursos de trabajo valiosos para proseguir con su educación.