Acerca de este proyecto

Situación actual: Concluido
Plan Operativo: 2011-2012

Una vez emitidas al medio ambiente, ciertas sustancias químicas pueden dar la vuelta al mundo, transportadas libremente por vientos, corrientes oceánicas, ríos y arroyos más allá de las fronteras nacionales, para terminar en los entornos más remotos; también pueden permanecer en el medio ambiente por largo tiempo y acumularse en la cadena alimenticia hasta alcanzar niveles nocivos para la salud humana y de los ecosistemas.

Algunas de estas sustancias —entre las que se incluyen plaguicidas como el DDT y el lindano, al igual que el mercurio, dioxinas y furanos, y retardadores de flama como los éteres de difenilo polibromado (PBDE)— han sido reconocidas en Canadá, Estados Unidos y México como de preocupación común por los riesgos que representan para los ciudadanos y los ecosistemas de América del Norte. Muchas de ellas son también objeto de acuerdos internacionales que buscan reducir los riesgos químicos a escala mundial.