Acerca de este proyecto

Situación actual: Concluido
Plan Operativo: 2017-2018

La pérdida y el desperdicio de alimentos, a lo largo de toda la cadena de abasto alimentaria, suponen un muy grave y extendido problema que afecta nuestra economía, seguridad alimentaria y medio ambiente. A partir de los resultados obtenidos de investigaciones de base realizadas por la CCA en el tema, se calcula que la cantidad de desechos alimentarios generados anualmente en América del Norte asciende a más de 168 millones de toneladas, y que el valor de producción de alimentos no consumidos rebasa los 278,000 millones de dólares estadounidenses ($EU). Al margen de la pérdida económica que generan, los desechos alimentarios guardan una estrecha relación con una elevada ineficiencia en términos de transporte y distribución, amén de entrañar desperdicio de agua y desaprovechamiento de tierras agrícolas y otros insumos en la producción. Los desechos de alimentos depositados en rellenos sanitarios, además, dan lugar a la formación y emisiones de metano, potente gas de efecto invernadero de vida corta que contribuye al cambio climático.

Este proyecto busca medir con toda eficacia la cantidad de alimentos perdidos y desperdiciados en la cadena alimentaria de América del Norte, y calcular su impacto ambiental y socioeconómico, así como informar al respecto y facilitar herramientas para prevenir y reducir la pérdida de comida y mitigar sus efectos en la seguridad alimentaria, la economía y el medio ambiente en la región.