Recomienda el CCPC políticas homologadas y apoyo en favor de economías bajas en carbono

Montreal, a 17 de mayo 2010. Luego de su más reciente reunión pública «El mercado energético de América del Norte: consonancia de políticas y gestión del carbono», celebrada en marzo en Vancouver, Canadá, el Comité Consultivo Público Conjunto (CCPC) dio a conocer recomendaciones para el fomento de economías bajas en carbono en toda la región.

Entre las sugerencias del CCPC al Consejo de la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA) —integrado por los funcionarios de medio ambiente de más alto rango de Canadá, Estados Unidos y México— destaca la necesidad de formular un enfoque conjunto en materia de de políticas energéticas para los tres países, así como definiciones comunes para tecnología limpia, renovable y sustentable.

El CCPC, grupo conformado por 15 ciudadanos independientes —cinco de cada país de América del Norte—, ofrece al Consejo de la CCA recomendaciones sobre cualquier asunto en el ámbito del Acuerdo de Cooperación Ambiental de América del Norte (ACAAN) y sirve también como fuente de información para el Secretariado de la CCA. El CCPC organiza periódicamente reuniones públicas con el propósito de obtener la participación ciudadana y de expertos en torno a una amplia gama de asuntos ambientales.

El Comité ha subrayado la importancia tanto de identificar posibles efectos negativos y consecuencias no intencionadas en la formulación de políticas sobre energía y cambio climático, como de analizar los efectos acumulables de proyectos de energía renovable de pequeña escala.

Otras recomendaciones producto de la sesión pública incluyen:

  • Apoyar el financiamiento de la investigación sobre captación y almacenamiento de carbono, así como la formulación de reglas y normas compatibles.
  • Velar por que en cada uno de los países se tomen decisiones compatibles a fin de asegurar que el mercado de carbono de América del Norte funcione eficazmente y se caracterice por un indicador claro en cuanto a la fijación de precios.
  • Realizar acciones para enriquecer el Atlas ambiental de América del Norte con datos geográficos sobre sustancias como metano y carbono negro, de preocupación por su potencial para contribuir al cambio climático.
  • Respaldar, en cada uno de los tres países, prácticas de gestión forestal para el secuestro natural de carbono.