Declaración del Consejo de la CCA, 2019

Vigesimosexta sesión o​rdinaria del Consejo de la CCA

Montreal, 25 de junio de 2019. A lo largo de los últimos 25 años, los gobiernos de Canadá, Estados Unidos y México, en colaboración con la sociedad civil de todos los rincones de América del Norte, han trabajado conjuntamente por medio de la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA) para contribuir a la consecución de nuestras prioridades ambientales compartidas. Creada en 1994 al amparo del Acuerdo de Cooperación Ambiental de América del Norte (ACAAN), la CCA ha constituido un foro innovador y exitoso de cooperación trilateral, a través del cual gobiernos, comunidades locales e indígenas, sectores académico y privado, y jóvenes de los tres países participan con miras a conservar, proteger y mejorar el medio ambiente de la región en el contexto de relaciones comerciales ampliadas.

De Oklahoma City a Ciudad de México

Ahora, en este 25 aniversario, estamos instrumentando las iniciativas sobre eventos meteorológicos y climáticos extremos y los centros para la innovación que anunciamos en el marco de la sesión de Consejo 2018, celebrada en Oklahoma City. El primero de estos proyectos tiene la intención de aumentar la preparación, respuesta y resiliencia ante eventos meteorológicos y climáticos extremos mediante una capacidad mejorada para monitorear sequías, incendios forestales naturales y humo; detectar incendios en forma remota, y determinar los costos derivados de inundaciones. Por cuanto al segundo, hemos lanzado la Red de Ecoinnovación de América del Norte, cuyo objetivo es facilitar el conocimiento, recursos y herramientas necesarios para fomentar el liderazgo juvenil y comunitario en los ámbitos de la innovación, el espíritu emprendedor y el desarrollo sustentable.

El foro público de hoy nos permitió entablar un rico diálogo con expertos de gobierno, organizaciones no gubernamentales y el sector privado, así como con miembros del público, en torno al tema Economía circular y eficiencia en el uso de los recursos. Se exploraron sinergias y oportunidades entre nuestras acciones de alcance nacional y regional, y actividades emprendidas por la sociedad civil y el sector privado, con el propósito de alcanzar resultados positivos en la atención de las problemáticas de la basura marina y la pérdida y el desperdicio de alimentos, y sus efectos ambientales, económicos y en los ecosistemas y el clima.

Plan Operativo 2019-2020 de la CCA

Nos complace concluir en forma satisfactoria el Plan Operativo 2017-2018 y anunciar nuestro nuevo plan para el próximo bienio. A lo largo de los últimos dos años hemos preparado estrategias trilaterales orientadas a reducir la basura marina en cuencas hidrográficas compartidas, y hemos realizado pruebas piloto al respecto en las cuencas transfronterizas del mar de Salish (Canadá-Estados Unidos) y el río Tijuana (Estados Unidos-México). Asimismo, hemos facilitado a las cadenas de abasto de los sectores de la manufactura automotriz y química herramientas para gestionar el uso de la energía, reducir costos y mitigar todas las emisiones, incluidas las de gases de efecto invernadero, ello con la intención de mejorar la competitividad y la salud pública. Preparamos directrices voluntarias y herramientas con las cuales la cadena de abasto alimentaria y los consumidores de nuestros tres países podrán cuantificar y minimizar los desechos alimentarios que generan, a fin de prevenir la pérdida y el desperdicio de alimentos y derivar de ello los máximos beneficios posibles en términos económicos, ambientales y de sustentabilidad. Tomando como base estos logros, el nuevo plan operativo de la CCA busca continuar fortaleciendo nuestras capacidades en estas áreas clave, al igual que en aquellas relativas al manejo y transferencias de residuos peligrosos, áreas marinas protegidas, especies polinizadoras y ecosistemas, resiliencia ante eventos meteorológicos y climáticos, y conocimiento ecológico tradicional. El trabajo que realizamos a escala regional en torno a la basura marina y eventos extremos produce información valiosa que está sirviendo también para respaldar acciones e iniciativas emprendidas en otros foros, como el G20.

Innovación, espíritu emprendedor y alianzas juveniles en favor del crecimiento verde

Concluimos la tercera edición del Desafío Juvenil para la Innovación Ambiental, que incentiva entre los jóvenes el espíritu emprendedor y la innovación en favor del desarrollo sustentable. Estamos muy orgullosos de respaldar los proyectos ganadores, cuya atención se centra en la transformación de desechos agroindustriales y de acuacultura en materiales sustentables con los cuales reemplazar bloques para mampostería y piezas de mobiliario; la producción de alimento animal de calidad mejorada a partir del aprovechamiento de residuos de la industria agroalimentaria, y el uso de robots para aplicar luz ultravioleta como alternativa no-química a los plaguicidas en plantaciones de fresa.

Participación de sectores interesados y acciones comunitarias

Reconocemos las valiosas contribuciones realizadas por el Comité Consultivo Público Conjunto (CCPC) y su continuo compromiso con la sociedad civil para orientar nuestro trabajo en relación con el fortalecimiento de comunidades resilientes ante eventos meteorológicos y climáticos extremos. Asimismo, con la asignación de recursos a la Alianza de América del Norte para la Acción Comunitaria Ambiental (NAPECA, por sus siglas en inglés) a efecto de subvencionar una nueva ronda de proyectos de acción comunitaria local, continuamos contribuyendo a los procesos de empoderamiento de la sociedad civil, grupos locales y comunidades indígenas para actuar en torno a temas de sustentabilidad.

Nuestros sectores interesados continúan participando en el mecanismo de peticiones sobre aplicación efectiva de la legislación ambiental (SEM, por sus siglas en inglés): en el transcurso del año pasado se presentaron ocho peticiones relacionadas con la aplicación de leyes y reglamentos medioambientales en los tres países de América del Norte.

De cara al futuro 

Al concluir la sesión de Consejo en el marco del 25 aniversario de la CCA, nos enorgullece que la organización haya sido el primer foro trilateral en fomentar un enfoque de colaboración regional para la protección del medio ambiente en América del Norte. Con la mira puesta en el futuro y la modernización de nuestra cooperación continua, compartimos la visión de que este foro siga contribuyendo a impulsar las prioridades de nuestros tres países en materia de comercio y medio ambiente, incluida la protección del entorno y los ecosistemas, así como también la innovación y la creación de alianzas en favor del crecimiento sustentable. Para concluir, deseamos extender nuestro agradecimiento a César Rafael Chávez, por su valiosa contribución y compromiso al frente del Secretariado de la CCA estos últimos tres años.

Aguardamos con interés nuestra reunión del próximo año en Canadá.